Feliz Día Internacional de la Mujer

Poniendo en práctica mi realidad cotidiana, el viernes pasado fui a una peluquería en Caracas para “hacerme manos y pies”. Era día de luto nacional y por lo tanto el establecimiento estaba casi vacío: de hecho, habían más muchachas del personal que clientas. De tal manera que las trabajadoras podían hablar tranquilamente mientras una de ellas me atendía.

La conversación empezó siendo muy trivial: “¿qué hiciste la semana pasada?; ¿fuiste a tal fiesta?; no sé quién esta gordíiiiisima, ¿qué le paso?”. Normal, pensé. Es una constante en toda sociedad femenina que se critique la repentina subida de peso de una conocida.

Sin embargo, minutos más tarde, el tema de conversación cambió radicalmente. “Te tengo un chisme”. A pesar de que las muchachas comenzaron hablando en un tono muy bajo, después fue como si mi presencia no molestara y no tuvieron tapujos en hablar con detalle sobre lo que había pasado.

“X está embarazada”. Palabras más, palabras menos, el cuento fue así: una compañera de trabajo y vecina de ambas, resulta que salió encinta de su tercer hijo, pero de un hombre distinto al padre de su segundo niño. El padre de su último hijo es un “malandro piedrero”. “Que loca está para parirle a un hombre así”. Luego prosiguieron a contar que la madre de la muchacha estaba muy molesta, y “se cayeron a cachetadas el otro día en la redoma, ¿no te enteraste?”. El último detalle alarmante de la conversación fue que X no pasaba los 21 años de edad.

Saquemos cuenta entonces: una joven de 21 años con tres hijos, unida a un delincuente, y participante en hechos de violencia intrafamiliar.

El relato si bien me estremeció, también me hizo pensar que situaciones así no son atípicas en la Venezuela actual. He leído casos similares en artículos sobre violencia doméstica o en la sección de sucesos en la prensa. Por ejemplo, la crisis del antiguo centro penitenciario La Planta en El Paraíso comenzó luego de que un reo asesinó  por celos a su novia veinteañera embarazada de su hijo quien ya era madre de dos niños.

El viernes pasado fue el Día Internacional de la Mujer y no pude evitar pensar en la conexión entre esta jornada de celebración y el hecho que presencié. ¿Cómo puede avanzar una sociedad en términos de educación, progreso económico y cultura, si gran parte de las niñas y mujeres venezolanas viven y se educan en tal contexto? ¿En qué condiciones habrá crecido X para que su vida resultara de tal manera? ¿Qué será de la vida de los hijos de X? Sus modelos de referencia: una madre muy joven con hijos de distintos hombres; un padre que si se mantiene presente pondrá de ejemplo actividades delictivas y si se ausenta, deja a su niño sin una figura paterna; la violencia intrafamiliar como un medio normal para resolver conflictos.

En ninguna forma pretendo creerme superior o generalizar vilmente a las mujeres que viven en situación de pobreza: estoy segura que hay muchas madres jóvenes en los barrios que trabajan y crían a sus hijos con valores y amor. No sé qué estímulos ambientales habrá recibido X, ni qué vida ha tenido para llegar a tal situación. Simplemente agarro este caso para reflexionar sobre las implicaciones sociales de tener mujeres sin educación sexual y sin estructuras familiares fuertes: la crianza de niños que pueden ser potenciales delincuentes y niñas que repitan los mismos patrones de generación en generación.  No sorprende entonces como problemas (la inseguridad) surgen y se afianzan en la sociedad venezolana.

Muchas preguntas saltan en mi cabeza. ¿En qué momento comenzó esta crisis y cómo se puede salir de ella? ¿Por qué en el contexto de la pobreza hay mujeres que sí logran criar a su familia motivando la superación de sus hijos, mientras que hay otras cuyas historias tienen un triste desarrollo y desenlace? ¿Qué hace la diferencia? Queda a la imaginación la cantidad de problemas que pudieran evitarse o solucionarse a través de la educación y el apoyo a las niñas en situación de pobreza.

Para terminar dejo la siguiente reflexión:

Women aren’t the problem but the solution. The plight of girls is no more a tragedy than an opportunity.

-Half the Sky, por Nicholas D. Kristof y Sheryl Wudunn

(Las mujeres no son el problema, sino la solución. La situación de las jóvenes no es más una tragedia que una oportunidad.)

También recomiendo ver un video de la organización The Girl Effect (en inglés): http://www.youtube.com/watch?v=WIvmE4_KMNw

Anuncios

2 pensamientos en “Feliz Día Internacional de la Mujer

  1. Hola Nati, comento esta reflexión en particular porque el tema me parece muy importante, y me agrada que lo hayas puesto sobre la mesa (además que se que este tema te resulta interesante).
    Que genial que inicies tus reflexiones partiendo de un hecho que experimentaste, porque indica que tu realidad y la de otros no te es indiferente.
    En efecto, esa situación y otras, que para muchos son “una locura”, ocurre con frecuencia y sin duda es causa y consecuencia del déficit de valores en nuestra sociedad actual, se ha convertido en una especie de círculo vicioso que no se ha podido detener pues no se le ha dado la atención necesaria salvo la dada algunas fundaciones con recursos muy limitados. Sin ello, la relaciones de dominación basado en género, la violencia, seguirán reproduciéndose.
    Para mi, en el caso muy particular de las jóvenes adolescentes que viven en situación de pobreza, el elemento que juega mayor importancia es que no existe por parte de ellas una visión de futuro diferente a la de ser la típica mujer que sufre porque vive sola, con 7 muchachos, con un padre que de vez en cuando aparece. Sin embargo eso puede rescatar y es a lo que se dedican muchas fundaciones. Y creo que ahí está la respuesta a cómo es que hay familias que sí logran sembrar esa semilla de la superación en sus hijos; (basándome en mi experiencia con mi tesis) se debe justamente a un aprendizaje que ocurre basándose sobre su misma experiencia y la de otra cercana o bien porque son educadas. Se cambia su paradigma! Pero lo más importante son las oportunidades que ellos saben que existen y que son necesarias para surgir. No saben qué es surgir, pero saben que significa que su futuro (el de los hijos e hijas) será diferente al de ellas.
    Me encantó este reflexión!

    mm

    • Gracias por tu comentario Marye! Me alegra mucho que te haya gustado esta entrada. Disculpa la tardanza en responder. Si, de hecho hablamos sobre esta tema en varias oportunidades. Tienes razon en lo que dices: hace falta cambiar el paradigma de la mujer venezolana que echa para adelante sola y con cantidad de ninos a cuestas. La educacion es vital. Muchas gracias de nuevo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s